La planificación

¿A QUÉ NOS REFERIMOS CUANDO HABLAMOS DE PLANIFICACIÓN?

No cabe la menor duda de que la planificación es algo a lo que podemos referirnos en muchas ocasiones cuando trabajamos en estrategias de organización del estudio y cuando hacemos referencia a nuestros programas específicos de optimización del estudio, no obstante, en el contexto de la intervención de la psicopedagogía y neuropsicología, tiene otra acepción bien diferente…

La planificación es una de las funciones ejecutivas, ubicadas en la corteza prefrontal, área coloreada en rojo en la imagen.

PLANIFICACIÓN DESDE UNA PERSPECTIVA NEUROPSICOLÓGICA

Planificar consiste en preparar un plan. Muchas veces podemos imaginarnos planificando tareas: vacaciones, itinerarios, organización de un día. Efectivamente, la planificación desde la perspectiva neuropsicológica va por esos senderos. Al planificar, un escolar está anticipando acciones, pasos a dar y procesos. Este aspecto, que puede parecer muy básico, es realmente esencial y de gran complejidad, pues debemos prever qué vamos a hacer de cara a seleccionar las acciones a llevar a cabo para lograr aquello que nos hemos propuesto, es decir, lo que hemos planificado. Al hablar de planificación nos referimos a todo ese proceso. 

Además de la importante base orgánica que requiere, pues como todas las tareas cognitivas requerirá de multiples conexiones neuronales, sinapsis, etc., destacan algunas herramientas o aptitudes que el escolar debe poder manejar de forma apropiada entre los que vamos a destacar únicamente dos, por lo esencial de los mismos:

  • Recoger información: esencial de cara a poder planificar de forma apropiada. 
  • Sintetizar la información y reducirla a items: de cara a poder estructurarla en una secuencia de pasos. 

¿DÓNDE VEMOS PROBLEMAS DE PLANIFICACIÓN EN LOS ESCOLARES?

A menudo encontramos muchas dificultades de planificación en niños diagnosticados de Déficit de Atención. Obviamente, este trabajo se antoja completamente esencial para ellos. Pero además, lo encontramos en muchos otros niños que sin llegar a contar con una entidad diagnóstica (nosotros no hacemos mucho uso de las etiquetas) presentan problemas en este campo. Observamos:

  • Dificultad en la resolución de problemas. 
  • Problemas a la hora de escribir exámenes (bajas notas aunque se maneja perfectamente el programa).
  • Muchas dificultades para lograr llegar a tiempo a la entrega de trabajos, deberes, estudiar todo el contenido de los exámenes. 
  • Elevada tasa de tiempo invertido en exámenes y ejercicios de clase o casa por malas estrategias de planificación.
  • Pueden tener problemas conductuales o de relación con otros compañeros o adultos, ya que la planificación no sólo afecta al componente cognitivo, sino que también se extrapola a la esfera relacional y afectiva. 
  • Marcadas dificultades en el control del timing
  • Multiples distracciones de forma muy constante y continuada, pues al no ser capaces de planificar de forma apropiada, se pierden en el día a día y terminan desconectando, con las implicaciones personales, motivacionales y relacionadas con la autoestima y autoconcepto.
  • Tienen dificultades en las actividades que denominamos multitarea
  • Les cuesta mucho adaptarse a situaciones cognitivas novedosas. 
  • No toleran bien los cambios en situaciones cognitivas, es decir, “siempre se ha hecho así y de pronto ahora tengo que….”
  • Suele costarles mucho corregir errores, no por falta de percepción de los mismos, si no por un cúmulo de situaciones:
    • Problemas en la gestión del tiempo. Muchas veces nos explican: “me equivoqué pero si lo corregía no me daba tiempo a terminar el examen”, por ejemplo. 
    • Complicaciones para volver a planificar cuando la planificación inicial ha salido mal.
    • Nuevos errores en la corrección que le conducen a un nuevo error en la solución, por lo que dejan de tratar de encontrar una respuesta válida. 
  • Dificultad en el cambio de tarea, el cual trabajamos también de forma independiente y aislada, ya que presenta entidad propia. 

¿PUEDE SOLUCIONARSE?

Sin ninguna duda: SÍ. Afortunadamente disponemos de una gran cantidad de tareas para entrenar las estrategias de planificación y la planificación en sentido estricto. Nuestro método de trabajo se adapta mucho a este tipo de intervenciones, ya que el concepto más similar a lo que se requiere es el de “entrenamiento”. 

Cuando un escolar presenta problemas de planificación, es de vital importancia evaluarlos adecuadamente, para observar si responden a otros campos o exclusivamente a tareas de planificación. Igual de importante es la intervención para recuperar y estimular estos procesos de planificación, ya que repercutirán en su rendimiento escolar, en su aprendizaje y en todas las áreas vitales a lo largo de su vida. 

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