Enuresis nocturna

ENURESIS NOCTURNA

PAUTAS PARA EL CONTROL DE LA ENURESIS NOCTURNA

Por Jessica Vivas

Según los datos ofrecidos por el Hospital de Nens de Barcelona, la enuresis nocturna presenta cierta predisposición genética. Tal es así que los estudios a los que hace referencia este hospital, indican que en aquellos casos en que ninguno de los dos progenitores han presentado enuresis, la enuresis se presenta en un 15%. El porcentaje asciende hasta el 44% en caso que uno de los dos progenitores la hayan presentado. Si ambos progenitores tuvieron problemas en el control de esfínteres, el porcentaje de niños que la presenta se dispara hasta un 77%.

Según la Asociación Española de Pediatría, aunque en número variable, encontramos que hasta el 32% de los niños la presentan a los 5 años, el 24% a los 7, el 17% a los 9 años, el 6% a los 13 y hasta el 4% a los 15. 

 

Puede observarse que esta situación concursa en un número considerable de la población infanto-juvenil, motivo por el cual, consideramos importante realizar un pequeño compendio de las medidas recomendadas para el control de la enuresis nocturna.

Definamos la enuresis nocturna

¿QUÉ ES?

La enuresis es la incontinencia urinaria intermitente que se produce durante el sueño a partir de los 5 o 6 años.

¿POR QUÉ SE PRODUCE?

Las causas de la enuresis nocturna son variadas. Describimos algunas de las más habituales:

  • Factores genéticos
  • Retraso en la madurez del control vesical.
  • Alteraciones en el sistema urinario.
  • Factores psicológicos relacionados con el ambiente familiar.
  • Dificultades emocionales en el niño.
  • Cambios en el estilo de vida que puedan suponer un impacto emocional importante. 

Para superar estas dificultades, es fundamental contar con el apoyo y cooperación de los padres, familiares y, en algunos casos, del entorno escolar.

Pautas para el control de la enuresis nocturna:

Desde la Asociación Española de Pediatría se ofrecen determinadas medidas a llevar a cabo de cara a ofrecer unas estrategias de control para el propio niño y de cara al manejo por parte de las familias de la situación que concursa. Como siempre, conviene consultar con un especialista la adopción de dichas medidas antes de aplicarlas. 

  • En primer lugar deberemos excluir que el problema se debe a causas orgánicas, consultando con el pediatra.
  • Explorar si el niño está pasando por una etapa personal/escolar/familiar complicada que pueda estar impactando en sus emociones.
  • Es importante explicar al niño de forma sencilla, el funcionamiento de la vejiga, así como los mecanismos básicos por los que se produce la enuresis nocturna.
  • Explicar al niño que no tiene la culpa de la situación y que comprenda que se trata de un retraso en la maduración corporal de esa zona y que poco a poco irá desapareciendo.
  • No se deberá reñir al niño ni avergonzarlo. Es importante explicarle que desaparecerá cuando su cuerpo se vaya desarrollando.
  • Es fundamental no tratar de inhibir los sentimientos negativos que esta situación produce en el niño. El adulto le ayudará a expresarlos positivamente, recogiéndolos y empatizando con ellos.
  • Que el adulto le cuente al niño alguna situación parecida si la ha tenido, ayuda al niño a calmar sus sentimientos negativos así como a fomentar la confianza entre ambos.
  • Es importante transmitir al niño tranquilidad y seguridad, evitando mostrar sentimientos de preocupación.
  • Debe ser el propio niño quien vaya conociendo y regulando su conducta. De esta manera, debemos evitar que los familiares le despierten en mitad de la noche para orinar ni impedirle que beba líquidos.
  • Sí podemos, explicarle que debe beber más líquido durante el día e ir reduciéndolo a partir de la tarde.
  • Podemos ofrecer al niño un calendario en el que anotar las noches en las que se ha hecho pis y en las que no, así como las noches que ha bebido líquido antes de dormir. De esta manera irá comprendiendo mejor su situación y aprendiendo a regular la conducta.
  • Debemos fomentar la higiene, cambiando la ropa mojada y propiciando el aseo, pero no recurrir al uso de pañales, salvo situaciones especiales. Es importante que el niño participe poco a poco en el proceso del aseo, sin presionarle.
  • Es aconsejable que los familiares valoren y premien los éxitos conseguidos.

 

Estas indicaciones ofrecidas por la Asociación Española de Pediatría, sin duda serán de gran ayuda para superar la fase de enuresis, no obstante, como indicábamos anteriormente, deben consultarse los aspectos a seguir con especialistas. 

Además, existen algunos aspectos que debemos tener en cuenta para de cara a buscar lo antes posible ayuda profesional, ya que dichos aspectos dificultan la solución a la enuresis. Son los siguientes:

  • Que el niño se muestre desmotivado y poco implicado en su proceso.
  • Que el niño sea menor de 6 años.
  • Que los episodios sean diarios.
  • Que el niño esté rodeado de un ambiente estresante.
  • Que manifieste problemas adaptativos o emocionales, como dificultades en el rendimiento de la escuela, problemas de relación con sus compañeros, conflictos frecuentes en casa, etc…
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