Estrategias para estimular el lenguaje en niños

¿Cómo estimular el lenguaje en niños?

Una vez que hemos visto cómo se lleva a cabo el desarrollo del lenguaje verbal en niños y hemos descrito los principales signos de alarma en el desarrollo del lenguaje infantil, vamos a analizar en esta entrada cómo estimular el lenguaje en niños, aspecto de gran importancia y utilidad si desde casa estamos interesados en facilitar a nuestros hijos un desarrollo armonioso del lenguaje. 

Estimulación del lenguaje en niños y entorno

El ambiente en el que los niños crecen es una pieza fundamental para el desarrollo del lenguaje y la comunicación ya que requiere de motivación e interacción con otras personas.

 

El papel de las familias es esencial, en ellas podemos estimularlo a través de las canciones infantiles, el juego y los cuentos desde edades tempranas. Es importante no alargar el uso del chupete, los biberones y la comida procesada ya que entorpece la estimulación y el desarrollo normal de los componentes anatómicos necesarios para el lenguaje.

El juego en la estimulación del lenguaje en niños

Como herramienta fundamental para estimular el lenguaje debemos utilizar el juego, algunos ejemplos en función de la edad serían:

Hasta el primer año, jugar a localizar sonidos, estimular la respuesta no verbal cuando pronunciamos su nombre o le realizamos preguntas, utilizar mensajes sencillos, promover el balbuceo y las vocalizaciones de algunas sílabas utilizando juegos y la imitación. Dar instrucciones sencillas de una sola acción como “dame la pelota” realizando apoyo gestual.

Debemos estimular la producción oral de algunas sílabas o sonidos, como por ejemplo utilizando las onomatopeyas de los animales. Trabajar el reconocimiento por el nombre de personas u objetos, como mamá y papá o un juguete en concreto y comenzaremos a utilizar cuentos con imágenes de la vida cotidiana.

Cómo estimular el lenguaje antes de los dos años

Antes de los dos años, debemos crear situaciones de juego que impliquen dos acciones consecutivas “coge la pelota y métela en la caja”, hacer frases sencillas con las palabras que utilizan mientras juegan, usar el cuento para preguntarle sobre objetos, acciones o personajes que conozca y estimular que los verbalice. Utilizar imágenes o cuentos para realizar descripciones y hacerles preguntas o ampliar cuando el niño expresa algo para así estimular el diálogo.

¿Cómo estimular el lenguaje a los dos años?

A los dos años debemos trabajar en reconocimiento de objetos y personas conocidas, podemos realizarlo a través de imágenes para que los señale y después nos diga su nombre. Cuando nos solicite alguna cosa animarle a que lo pida por su nombre y no solo señalándolo. Podemos proponerle que ponga nombre a sus juguetes favoritos y seguir estimulando su conocimiento sobre los objetos y acciones a través de los cuentos. 

Para potenciar el uso de frases sencillas debemos dejar que los niños observen imágenes y después preguntarles sobre lo que ven, lo que hacen los personajes y que objetos aparecen. Es importante comenzar a explicarles las normas de las conversaciones: cuando alguien habla hay que escuchar, no debemos interrumpir y hay que esperar el turno de palabra.

¿Cómo estimular el lenguaje a los tres años?

Con tres años, podemos estimular su lenguaje realizando preguntas sobre sus amigos, familiares o inventando personajes con marionetas para que los nombre y realice explicaciones y descripciones. Estimular a través de canciones apoyadas en gestos, inventarnos canciones sobre sus actividades de vida diaria, jugar a buscar palabras que rimen y dejarle que nos cuente los cuentos que ya conocen apoyándose en las imágenes.

Podemos estimular la capacidad de secuenciación historietas gráficas y de representación de sus experiencias, utilizar imágenes secuenciadas y desordenarlas para que ellos las ordenen y después que ellos nos lo expliquen.

¿Cómo estimular el lenguaje a partir de los cuatro años?

A partir de los 4 años, podemos seguir utilizando todos estos recursos aumentando la dificultad, utilizar juegos como “Simón dice”, adivinanzas y absurdos lógicos con dibujos. De los 5 años en adelante, comienzan a relatar o narrar historias y acontecimientos de forma más estructurada, es importante que el adulto sirva de apoyo y modelo ya que el proceso de adquisición de la narración es largo y complejo

Artículo escrito por

Elvira Robles Arenillas

Elvira Robles

Psicopedagoga

Elvira Robles es maestra y Psicopedagoga y coordinadora de Psicopedagogía en Área 44 Servicios Educativos. Desarrolla su actividad en Evaluación e intervención psicopedagógica.

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