Según datos de la Comunidad de Madrid, existe un 90% de niños no identificados como estudiantes con altas capacidades.

Niños con altas capacidades

Los niños con altas capacidades destacan sobre su grupo normativo, es decir, sobresalen en varios aspectos con respecto al grupo de niños de su edad y curso escolar. 

Los niños con altas capacidades necesitan de ciertas adaptaciones en su curriculum formativo, es decir, en la enseñanza que llevan a cabo en el Colegio, ya que los programas convencionales no tienen en cuenta, por lo general, su excepcionalidad y sus ritmos de aprendizaje. 

¿A qué nos referimos al hablar de niños con altas capacidades?

Existe una concepción muy generalizada, a la par que antigua y obsoleta acerca de los niños con altas capacidades. Para una gran parte de la población se trata de niños inteligentes, muy inteligentes, de los que se espera que actúen como si fueran Enstein constantemente. Nada más lejos de la realidad. 

Los niños con altas capacidades pueden destacar en diferentes campos y no siempre sobresaldrán en matemáticas o materias de ciencias, no. Puede que destaquen a nivel artístico, musical, verbal, emocional, social… 

Sí es cierto que es fundamental fijar un Cociente Intelectual por encima de 120 (aunque últimamente se empieza a tender al 135 como valor de referencia). Finalmente, nos será de gran utilidad ver el percentil que ocupan para decantarnos por un tipo de alta capacidad y otro. 

 

Además, del cociente intelectual, debemos valorar otras muchas situaciones que describimos aquí

¿Son iguales todos?

La Dirección General de Ordenación Educativa indicó en 2013 una cierta diferenciación entre niños con altas capacidades:

A. Sobredotación y superdotación intelectual: la sobredotación intelectual hace referencia a las características personales del alumnado que dispone de un nivel elevado (por encima del centil 75) de recursos en capacidades cognitivas y aptitudes intelectuales como razonamiento lógico, gestión perceptual, gestión de memoria, razonamiento verbal, razonamiento matemático y aptitud espacial. Para considerar superdotado a un alumno o a una alumna se requiere, además, que el perfil aptitudinal anterior vaya acompañado de una alta creatividad (por encima del centil 75).

B. Talento simple: el alumnado talentoso simple muestra una elevada aptitud o competencia en un ámbito específico, como el verbal, matemático, lógico o creativo, entre otros. Para ello es necesario que se encuentre por encima del centil 95 en razonamiento verbal, razonamiento matemático, razonamiento lógico o creatividad, respectivamente.

C. Talentos complejos: cuando existe la combinación de determinadas aptitudes específicas en niveles elevados, como en el caso del talento académico, que se presenta al combinarse la aptitud verbal, la aptitud lógica y la gestión de la memoria, todas ellas por encima del centil 85, o el talento artístico.

D. Precocidad: cuando un alumno o una alumna, en edades inferiores a los 12 o 13 años, presenta las características mencionadas anteriormente para la sobredotación o superdotación intelectual, el talento simple, académico o artístico se identifica como precoz, pudiendo confirmarse o no tales características una vez que se consolide la maduración de su capacidad intelectual, en torno a la edad mencionada.